Esta es la historia que nos cuenta una madre Brasileña sobre su experiencia acerca de este horrible tema que es el "tráfico de órganos con niños". Se le saltaban las lagrimas al declarar a la policía lo que había sucedido. - Era un día tranquilo de verano y decidimos ir a la playa, estábamos disfrutando del sol y de la arena, mientras mis dos hijos hacían castillos en la orilla y jugaban con el agua. Yo me encontraba un poco mas arriba de ellos, tumbada en la toalla y bronceándome con la crema solar. Cuando me quise dar cuenta; un hombre de color: alto, fuerte y con las facciones duras y marcadas; que iba corriendo por el borde de la orilla se agacho y agarrando a mi hijo por el bañador, se lo llevó corriendo sin que pudiese pestañear. Mi reacción fue inmediata y lo primero que se me ocurrió fue decirle a una mujer que se encontraba a mi lado, que cuidara de mi otro hijo mientras yo echaba a correr en busca ...